Monday, March 14, 2016
El secreto del poder está en el uso total de la potencia. Esta se logra a través de las aplicaciones correctas de ciertos factores que se desencadenan al realizar las técnicas del Taekwon-Do.

El común de la gente solo utiliza entre el 10 y 20% de su potencialidad, sin alcanzar a comprender que cualquiera, sin importar edad, sexo o tamaño, en caso de saber aplicar estos factores, está a muy corto camino de poder disponer de una gran capacidad destructiva. A pesar que el entrenamiento es importantísimo para lograr un buen acondicionamiento físico, exclusivamente con él no basta para lograr la potencia ideal.

Si se desea alcanzar un nivel óptimo en el desarrollo de la potencia, hay que tener en cuenta estos factores: fuerza de reacción, concentración, equilibrio, control respiratorio y velocidad. Si éstos están bien conjugados en el tiempo correcto del movimiento, otorgarán el poder físico ideal.

FUERZA DE REACCIÓN

Si tenemos en cuenta la Ley de Newton, que a toda fuerza se le opone una fuerza igual en sentido contrario, entenderemos que siempre que golpeamos algo, las fuerzas que intervienen son las de mi propio golpe más la del cuerpo o el objeto que recibe el impacto. A la suma de estas dos fuerzas se la denomina resultante. La fuerza de reacción es la que se recibe de vuelta como consecuencia del impacto. De ahí, que si un oponente corre hacia usted a gran velocidad, al golpearlo, hará que ambas fuerzas, la de él (mayor o menor) y la suya se fusionen en el momento del impacto, aumentando considerablemente el poder. La suma de estas dos fuerzas es la resultante, la que reciba cada uno como consecuencia del impacto es la fuerza de reacción.

Cuando realizamos un golpe con el puño derecho se le opone un movimiento igual y en sentido contrario con el puño izquierdo, esto no corresponde a la teoría de acción y reacción sino al movimiento de cupla.

CONCENTRACIÓN

Aplicando la fuerza de impacto en la zona más pequeña del objetivo, se concentra la fuerza, aumentando el efecto. Generalmente los golpes de Taekwon-Do se concentran en el filo de la mano abierta, en los nudillos o la punta de los dedos. Cuanto más reducida sea la superficie de contacto, mayor será la potencia del golpe.

También hay que darle mucha importancia al hecho de que cada músculo del cuerpo entre en una cadencia de movimientos secuencial, concentrando la máxima tensión de la fuerza en el instante preciso del contacto, tanto en ataque como en defensa.

Para concluir, la concentración se efectúa en dos pasos:

• Concentración de todos los músculos, movilizando antes aquellos que están alrededor de la cadera y el abdomen, los cuales, son más lentos debido a que son más grandes y fuertes que el resto y necesitan otro tiempo en el desarrollo del movimiento.

• Movilizar todo el cuerpo, como se dice en el punto 1, hacia un punto vital del oponente, concentrando la fuerza del impacto en una menor superficie de contacto.

EQUILIBRIO

Manteniendo el cuerpo bien balanceado, los golpes van a ser más efectivos. La posición debe ser estable (aunque flexible), tanto para los ataques como para las defensas.

Por otra parte, el equilibrio se divide en dinámico y estático; pero están tan interrelacionados que la fuerza máxima sólo se produce cuando la estabilidad estática está sostenida mediante la dinámica.

Para mantener el equilibrio, el centro de gravedad debe caer en línea recta entre las piernas y podrá ser ajustado según al tamaño de cada uno. La flexión adecuada de las rodillas también es importante y otro punto considerable es que el talón nunca debe estar levantado en el momento de realizar una buena posición o para producir el máximo de poder en el momento del impacto.

CONTROL RESPIRATORIO

La respiración controlada da una mayor vitalidad, además, acondiciona al cuerpo para recibir un golpe o aumentar el poder del mismo.

La respiración puede detenerse cuando se está exhalando; en el momento crítico de recibir un golpe para prevenir la pérdida de conocimiento y el dolor sofocante.

Detener la respiración durante la ejecución del movimiento y una exhalación rápida al hacer impacto, puede concentrar la fuerza y promover la velocidad. Y una inhalación lenta ayuda a prepararse para el siguiente movimiento.

No hay que inhalar nunca mientras se intenta un bloqueo o un ataque, le impedirá el movimiento y perderá energía.

Los practicantes deben dominar la respiración para no revelar signos de fatiga. Un luchador experimentado incrementará el ataque al darse cuenta que su oponente está cansado.

VELOCIDAD

La velocidad es el factor más importante en el desarrollo de la potencia. La fuerza de reacción, el equilibrio, el control de la respiración y la concentración, no deben ser ignorados. Pero éstos son los factores que contribuyen a la velocidad y hay que coordinarlos para alcanzar el máximo de la misma, ya que sin ésta no hay potencia.

© 2018 “AEIT Federacion”
Desarrollado por MG Sistemas - mgsistemas@gmail.com